Congresos Científicos de la Universidad de Murcia, Congreso Internacional Educación Histórica y Adquisición de Competencias Clave

Por defecto: 
Saber historia, formar ciudadanos o aprobar la selectividad: una investigación sobre la enseñanza de la historia reciente de España en 2º de bachillerato.
José Luis De Los Reyes Leoz, Ana De la Asunción Criado, Belén Fernández Muñoz, Sergio Lechuga Moreno, José Luis Osuna Del Valle

Última modificación: 2017-04-30

Resumen


La obligatoriedad para todos los estudiantes de 2º de bachillerato de cursar la asignatura Historia de España -sea cual sea la modalidad elegida- corresponde a una de las finalidades prioritarias atribuidas a la formación básica de los jóvenes españoles: “proporcionar al alumnado formación, madurez intelectual y humana, conocimientos y habilidades que les permitan desarrollar funciones sociales e incorporarse a la vida activa con responsabilidad y competencia”. (Real Decreto 1105/2014, artículo 24). Si existe un cierto consenso sobre para qué sirve la enseñanza de la historia en este nivel, parece una necesidad que ésta deba contribuir al ejercicio de la ciudadanía democrática de cara a conformar una masa crítica y responsable que sepa comprender el mundo real al que se van a integrar nuestros estudiantes, mayores de edad en el año que terminan el bachillerato.

Es obvio que la asignatura Historia de España debiera desarrollar aprendizajes y destrezas relacionados con la Competencia Social y Ciudadana. Aunque muchos docentes se propongan esta importante tarea como un desafío diario, no cabe duda que muchos otros (al igual que autoridades y responsables de las diferentes administraciones educativas) lo escuchan como una música de fondo, a pesar que su letra incorpore conceptos tales como democracia, justicia, igualdad, ciudadanía, derechos humanos y civiles o se relacione con los valores defendidos por la Constitución española, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea etc. En la España de 2017, con todos sus problemas (estructura territorial del Estrado, desigualdad socio-económica, crítica al sistema político heredado de la Transición, etc.) y en la que nuestros jóvenes -la tercera generación posterior a la dictadura- sienten la necesidad de cuestionarse críticamente el mundo que han recibido (cuando no lo rechazan directamente) la historia, más que nunca, debería cumplir con sus objetivos principales: conocer el pasado para criticar el presente y construir un futuro mejor y diferente.

¿Este objetivo se cumple verdaderamente en las aulas? ¿En qué medida una asignatura obligatoria al final del bachillerato, la normativa curricular estatal que la desarrolla, los manuales escolares que la concretan, la actuación docente en las aulas, los métodos y materiales didácticos que usan profesores y alumnos, la presencia de la prueba  de acceso a la universidad, etc., contribuyen a lograr el fin deseado?

El propósito de la investigación que aquí mostramos es averiguar qué saben los jóvenes españoles sobre la historia reciente de España, qué opinan sobre cómo se la enseñan y para qué creen que les sirve, en el año que adquieren la mayoría de edad. Nos interesa descubrir lo que sucede realmente en el aula de historia, las enseñanzas que se imparten, los conocimientos y las competencias adquiridas por los estudiantes y si son capaces de interpretar críticamente el presente a la luz del pasado próximo. Para ello, un grupo de investigación originado en el Máster de Formación de Profesorado de ESO y Bachillerato (UAM) dedicó sus Trabajos de Fin de al análisis de la enseñanza de los periodos antecedentes de la España actual (Segunda República, Guerra Civil, Franquismo y Transición) en la Historia de España de 2º de bachillerato. Elegimos estos periodos por su implicación con el presente, por su aportación a la formación ciudadana y por ser considerados como temas sensibles, dolorosos o controvertidos a la hora de su explicación por los debates que generan en la sociedad actual.

La investigación toma como principales protagonistas a alumnos y profesores, para lo cual se ha tomado una muestra de 180 alumnos y 8 profesores de segundo de bachillerato de todas las modalidades, pertenecientes a cuatro centros distintos de la Comunidad de Madrid de muy diversos contextos sociales entre 2015 y 2017. Se ha utilizado una metodología basada en cuestionarios a estudiantes y entrevistas orales a docentes, buscando respuestas que pudieran ser tratadas desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo.

Tras esta investigación se puede afirmar que la enseñanza de la historia reciente de España en el bachillerato actual no cumple con las expectativas que tanto el legislador, los docentes y las familias han depositado en esta asignatura. A pesar del esfuerzo de algunos docentes, se muestra la necesidad de una revisión urgente de los contenidos enseñados, la adecuación inmediata a los avances recientes de la historiografía, la superación de tópicos de la tradicional forma de enseñar historia contemporánea, la escasa importancia que las TIC juegan en el fomento de un aprendizaje profundo que no consigue superar el conocimiento superficial que los alumnos adquieren del pasado reciente de su país. En el último punto presentamos algunas propuestas para que la enseñanza de la historia pueda cumplir su compromiso con la educación cívica.


Palabras clave


Competencia Social y Ciudadana; Historia de España; Bachillerato